7 de noviembre de 2010

¿Qué escribes cuándo no sabes que escribir?

Esa es justo y exactamente la pregunta que ronda mis pensamientos ahora mismo.

Y voy a resolverla: veamos que sale.

No sé de que puedo hablaros hoy... no estoy enfadada, ni triste, ni especialemtne preocupada, tampoco extresada. Supongo que estoy... ¿contenta? No lo creo. Al menos espero no estarlo, porque si la felicidad consiste en la simple ausencia de cualquier otro sentimiento, sinceramente, menudo chasco.

No estoy de ninguna manera. Tampoco es malo, porque si no estás de ninguna manera, eso quiere decir que no estás mal, y si no estás mal, debes estar bien. Pero no estoy bien porque no estoy de ninguna manera. ¿Entonces estoy mal? En momentos como este, odio la filosofía.

Ayer vi una peli, de Hugh Grant (que por cierto, me pasé media peli pensando en que es clavado a un amigo mío. Tanto tiempo conociéndole y nunca me había dado cuenta.. no sé como, porque se parece muchísimo). Era una de esas comedias tontas, no especialmente graciosas, pero que te sacan una sonrisa de vez en cuando. Lo cierto es que todas las películas de Hugh Grant son así. Te sacan una sonrisa de vez en cuando.

El caso es que la peli, iba de un tío que no se dedicaba a nada. Vivía de lso derechos de autor de un villancico que su padre compuso, y no había trabajado en su vida. ¿Existirá gente así? Tiene que haberla, porque los autores de los villancicos también tendrán hijos, digo yo. Debe ser una gozada de vida... ¿A qué te dedicas? A nada. Fin de la conversación. Vacaciones eternas. Es una pena que mis padres nunca hicieran nada que se pudiera vender... aunque por otra parte, es un poco triste. Toda tu vida viviendo de algo que ni siquiera has hecho tú. Es como si vivieran por tí. Como si no tuvieras que hacer nada para seguir vivo, ya lo hizo tu padre, tú solo tienes que procurar que no te atropeyen y no acercarte a gente con pistolas. Que antiético.

Aunque que diablos, he escrito una parida de párrafo solo para intentar autoengañarme y pensar que vivir sin trabajar es malo. Soy demasiado lista como para autoengañarme. Mierda. Mi maldita inteligencia no me deja creer que mi vida no es una mierda y que me gustaría ser como Hugh Grant.

Malditas comedias tontas.

P.D.: mis dispulpas a todos mis frikilectores por la imagen de la entrada anterior. Y por la entrada anterior en general. Sí, me disculpo porque han querido hacerme pruebas para demostrar mi cordura. Que gente más boba.

P.D.2:disculpas también por esta entrada. Es un maldito truño.

1 comentario:

  1. Esa película la conozco, es Nothing Hill verdad?. Esa película me gusta la verdad, es comedia romántica tontuna que te hacer reír y te entretiene sin que llegues a pensar que es una bazofia.
    Mira vivir como Hugh Grant es plenamente válido, pero a la vez plenamente triste, porque vive sin metas.
    Que gracia tiene la vida si no tienes una meta por la cual luchar, aunque lo tengas más sencillo que los demás, puedes tener metas cojones!
    Y el conseguirlas es lo que hace que la vida tenga un gustirrinin especial, no?
    Para que veas, sin explayarme más, que hasta la cosa más tonta es válida como tema de charla o escritura, así que sigue escribiendo cosas de estas ;-)
    Un saludito (un seguidor tuyo de twitter)
    Martini
    PD: escribes cojonudamente bien para ser la mujer bigotuda jejejeje
    PD1:lo anterior es coña
    PD2: es coña lo de ser mujer bigotuda, que cualquiera aunque tenga bigote y sea mujer, puede escribir jejeje (otra cosa es que lo haga bien)
    PD3:de verdad sigues leyendo?aisss

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