21 de febrero de 2011

Paso.

¿Sabeis una cosa? Estoy harta de ser yo. Estoy harta de preocuparme, de interesarme, de ser la pringada que le salva el culo a todo el mundo. Para que luego me lo agradezcais como me lo agradeceis, que da la sensación de que no os importo una mierda a ninguno. ¿Y sabeis otra cosa? Que vosotros a mí tampoco. Que paso. Que me da igual, me es indiferente. No voy a hacer de vuestra madre, hermana, confidente y sacerdote. Que no. Que os vayais a la mierda un rato, y que no conteis conmigo para nada. Porque soy la clásica persona que nunca se enfada con nadie por el simple hecho, de que le da pereza hacerlo. Y no voy a empezar a enfadarme. Pero si voy a empezar a dejar de atenderos, de solucionar vuestras cosas y de escuchar todos y cada uno de vuestros malditos problemas. Que yo ya tengo los míos y son bastante más relevantes que vuestras idioteces de niñato consentido.

Que estoy hasta las narices de vosotros y de vuestra adolescencia.





No hay comentarios:

Publicar un comentario