Es extraño echar de menos algo que nunca has conocido. Es extraño echar de menos a una persona que murió antes de que tú nacieras. Pero te echo de menos, Kurt. Te echo tanto de mejos. Mira tu cara en mi pared, y no veo un póster. No veo una foto. No veo una imagen. Veo a una persona, a una gran persona a la que aun siento aquí conmigo. Te siento aquí. Siento que me muero con Where Did You Sleep Last Night. Y cuando veo fotos tuyas, apuntándote con una pistola... no puedo. Lo sabías. Oh Dios, tú siempre lo supiste. Desde niño. Estaba escrito. Creo que nunca podré perdonarte eso. Me dejaste aquí plantada, en un mundo raro. Nos dejaste a todos. Atrás, muy atrás. Mientras tú avanzabas hacia tu propio destino. ¿Sabes? Eres mucho para mí. Muchísimo, no sabes cuanto. Me has enseñado más que muchas personas a las que veo todos los días, y te admiro como no creo que llegue a admirar a nadie. Sufriste tanto. Pobre Kurt. Atrapado en un mundo que no era para él, en una vida que no paró de hacerle daño. Tuviste muy mala suerte. Pero si te consuela, no fue en vano. Ahora eres un ídolo, una leyenda. Y pasen los años que pasen, yo te recordaré. Cada día de mi vida. Deseando que seas feliz. Porque te lo mereces, mereces serlo de una maldita vez.
Paz, amor y empatía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario