8 de mayo de 2011

Palabras.

-El otro día me dijiste 'te quiero'.

+¿Sí? ¿Cuándo?

-La semana pasada, creo. Y te va a parecer una tontería, pero me llegó muchísimo, porque no eres una de esas personas que dice 'te quiero' todo el rato. Es más, creo que era la primera vez que te lo oía decir.

¿Sabeis esa sensación, esa extraña sensación, que se produce cuando alguien te cuenta algo de tí en lo que nunca habías reparado? Y es verdad. Yo nunca digo 'te quiero'. Me habré vuelto fría, me habré vuelto distante, no lo sé. Pero la verdad es que nunca lo hago. Tal vez sea por esto. Por esto, por todo. Por todo lo que ha pasado. Han pasado cosas malas, muy malas, y si algo he aprendido en todo este tiempo, es que nada es para siempre. Y por eso he aprendido, a pensarme los 'te quiero'. A no decírselos a nadie, nunca, porque o bien no son verdad, o bien el simple hecho de decirlo, puede gafarlo todo.

Así que adivinad vosotros a quien quiero. Porque cuando se quiere a alguien de verdad, no hay necesidad de decirlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario