17 de agosto de 2010

On Holiday.

Hey, buenas gente!

Como el mismo título indica, he vuelto de mis vacaciones :)

Me parece que no os lo dije, pero me he ido a Benidorm... sí, lo sé, lo sé, sé que es el típico sitio que dije que no pisaría jamás de los jamases en toda mi vida, pero... bueno, mis padres se empeñaron en ir y he tenido que ir con ellos ¬_¬''

Siempre lo había detestado... no lo conocía, es cierto, pero no hacía más que salir por la tele como típico sitio vacacional en el que cientos y cinetos de personas se pegan por plantar su sombrilla. Lo odio. Odio el mar, odio la playa, odio las abalanchas de gente y odio las señoras que llevan tuppers weres allá donde van. LO ODIO. Pero he de admitir que Benidorm no es solo eso... haciendo un balance de aspectos positivos y negativos, los negativos para mi gusto ganan, pero lo cierto es que existen aspectos positivos, para mi sorpresa. No sabía que en medio de tanto guiri aquel sitio tenía un lado rockero, con terrazas de música en directo, bares coronados por guitarras gigantes y el evolvente sonido de los setenta por todas partes. Eso me ha fascinado, he de admitirlo. Nunca pensé que podría tomarme una coca-cola mientras un guiri me preguntaba como me llamo al tiempo que punteaba para mí Come As You re. Eso fue realmente brutal. Oh, y también he descubierto una cadena de heladerías (me parece que también venden pizzas) llamada Pinocchio, ¿y sabeis qué? ¡Venden helados sin gluten! Cucurucho incluido... y yo que pensaba que iba a morirme sin saber a lo que sabe el barquillo. La verdad es que he sacado bastantes cosas buenas... pero sigo pensando que el turismo de sol y playa no es lo mío. Flotadores, sombrillas, canis por todas partes... es algo con lo que no puedo. A parte del hecho de que el hotel en el que nos alojamos más que un hotel parecía una residencia de la tercera edad. A ver, a mí me parece muy bien que las personas mayores tengan una segunda juventud, no me tomeis por una deshumanizada, pero hay que admitir, que a uno le deprime un poco las vacaciones no caber nunca en el ascensor porque se choca con el andador y que en el comedor nadie use el salero porque puede llegar a ser un verdadero caos mezclado con el parkinson. Por cierto, ahora que estoy ahondando en los aspectos negativos, hay algo que quiero resaltar. Hay una discoteca, el Penélope (supongo que habreis oido hablar de ella), y bueno, ya saben, estan las típicas gogos, no llevan demasiada ropa y blablabla. Me parece, increible, verdaderamente increible, que en lugares como ese (que por la zona había unos cuantos) se formen corros impresionantes, tíos con cámaras de fotos, gente luchando por estar en las primeras filas, y en definitiva verdaderas multitudes humanas, y que minutos más tarde llegues a un bar con una banda tocando en directo, tocando verdaderamente bien y que no haya ni la tercera parte de las personas que había alrededor de una tía semidesnuda. Es vergonzoso. ¿Esa es la sociedad que tenemos? Parece que por desgracia, así es... está claro que es de mucho mayor interés una tía en bikini que un americano con una guitarra elétrica sacando notas del mismisimo alma del gran Hendrix. Que asco.

Bueno, me parece que me estoy empezando a enrollar, y tampoco quiero hacer de esto una entrada demasiado larga, así que voy a cortarlo aquí.

Un saludo, y pasadlo bien internautas! :)

 

3 comentarios:

  1. feliz verano! me alegro de que lo pasaras bien :) he de reconocer que lo del andador me ha hecho gracia.en fin.... la verdad esque tus entradas son bastante entretenidas y suelen hacer pensar.... (no estoy como para comentar en todas, pero bueno, las leo igual)irene (sí, tu prima)

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  2. Vaya, un lector! jajajaNo ocnozco a muchas Irenes así que ya imaginaba quién eras... (¿quién si no?)Bueno, un beso prima, y gracias por leer :)

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  3. P.D.: ¿Son cosas mías, o la carita sonriente de los comentarios tiene un aire asesino?

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