19 de diciembre de 2010

Lo normal.

Buenas tardes!

Hoy, estoy contenta :) Sí, teneis derecho a llamarme bipolar... pero el caso es que todos mis marronazos acabaron resolviéndose, y creo que gracias a todo un poco (en parte a todos esos que en los momentos más inoportunos me sacais una sonrisa con chistes remalos), hoy puedo decir, que no necesito nada más.

Hace un rato, estaba haciendo el bobo por el tuenti, de esto que se te pasa la tarde, y cuando quieres darte cuenta estás tú sola en el ordenador cotilleando perfiles de gente que ni si quiera te cae bien. El caso es, que me he dado cuenta de que ninguno se parecía lo más mínimo al mío. Pero nada.

Es como si... como si toda la juventud de esta ciudad fuese exactamente igual: salen los viernes, sábados (salir, beber, el rollo de siempre), y la mitad del tiempo lo pasan haciendo fotos. Fotos pijas, fotos salidas, foto tuenti. Ellas, ellas y ellas. Comprarse una reflex de dos mil pavos para hacerse fotos a sí mismas. A las doce llegan a casa. Se quitan los tacones, esos condenados tacones que les han hecho plantearse como sería caminar sobre los muñones, pero eh, que son de marca. Corren al ordenador, encienden el tuenti (que es prácticamente lo único que saben usar de todo el aparato y del universo cibernético conocido) y ya están tardando en poner en el estado la fecha (y sí, ni siquiera esperan a mañana para convertirla en una fecha pasada) y alguna frase superficial como "¡menudo sábado!" o "¡Os quiero!" o alguna otra bobada que ni siqueira piensan.

Luego escriben un tablón. Un tablón estúpido, con fotos estúpidas, todo falsísimo, y con un montón de anécdotas que están evidentemente exageradas.

El lunes llegan a clase, y se pasan toda la semana comentando lo superbien que se lo pasaron el finde, lo mucho que se adoran, y lo antideal que sería su vida si no estuvieran todas ellas juntas, aunque aprovechen que una ha ido un segundo al baño para decir lo zorra que es.

Y lo peor es que eso, es lo normal.

Cuanto más las miro, cuanto más la veo, cuanto más me doy cuenta de lo asquerosamente rodeada que estoy, más me alegro de ser Sara Blancobain. Porque mi vida no se parece en nada a toda su existencia vacía... ¿y sabes una cosa?



Que me encanta :)

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