Abro la puerta. Doy el grifo, sale agua fría. Pongo las manos debajo, les doy jabón. Froto. Solo se oye el ruido del agua. Paro de frotar y el jabón se desliza, desaparece y el desagüe se lo traga. Me miro al espejo. A veces siento que vivo en una de esas películas independientes que se llevan tanto ahora. Ya saben, seguro que han visto alguna, de esas que se creen los nuevos David Copperfield e intentan reflejar la vida tal como es quitándole la banda sonora (no sabe uno si por falta de presupuesto, por amor al silencio o porque queda muy moderno). Me seco las manos, huelen a jabón. Me gusta el olor del jabón. Me pongo un anillo, grande, con una piedra negra, me lo dio mi madre. Me dio porque era suyo y a ella no le gustaba porque es negro. A mí me gusta porque es la clase de cosa que usaría un personaje de Tim Burton. ¿Quién dirige esta película, Sofia Coppola o Tim Burton? La película de la vida. Las películas realistas tratan de reflejar la sociedad, las personas, los sentimientos, la vida. Pero las personas intentan que su vida sea como la de las películas. ¿Quién es el rostro y quién el espejo? A veces desearía dejar de ser persona. Desearía ser viento. Desearía ser agua. Desearía ser todo y no ser nada. Me miro al espejo. Unos ojos azules me devuelven la mirada. ¿A quién está mirando? Esa chica no lo sabe. Las personas son un misterio. Conozco a un puñado de personas interesantes. Interesante significa diferente pero diferente no significa interesante. Absolutamente todas las personas tratan de ser diferentes sin darse cuenta de que es eso lo que les hace ser todas iguales. Escogeré a dos. Creo que a las dos personas más interesantes que conozco. Ninguna de las dos leerá esto, probablemente porque para ellos yo no soy interesante. O puede que sí, quien sabe. Son un hombre y una mujer, uno de mediana edad y otro un par de años mayor que yo. Se conocen. ¿Se considerarán mutuamente interesantes? Lo que hace a una persona interesante es intuir que es como tú pero no llegar nunca a estar seguro. Lo que separa lo interesante de lo aburrido es la barrera de lo desconocido. Me pregunto cuán interesante será la chica del espejo.
Brillante. Me has dado un verdadero puñetazo filosófico.
ResponderEliminarSara, recuerda que PANTA REI, incluso tú. Sin necesidad de ser agua o viento.
Interesante tú y esas dos personas lo saben.
Hacía mucho que no leía este texto, y es gracioso, porque pese a ser de hace año y medio, una de esas personas interesantes era mi profesor de filosofía.
EliminarTodos fluimos, claro, lo que yo no sé es si eso nos hace maravillosos o terribles.
Pues seguro que ese profesor si leyera este texto se quedaría sin habla. Y a colación de uno de sus RT tenía jn profesor que decía "Es el existente el que existe." Quizá eso le de respuestas a la chica del espejo de ojos claros o quizá te quedes como Parménides.
EliminarPor aquellos entonces me había cascado un 5 y le tenía un poco atravesado... al final sus clases me influyeron tanto que decidí estudiar Filosofía. Otro ejemplo más de que fluimos y cambiamos a medida que pasa el tiempo.
EliminarYo no dudo de que existamos. Bueno, sí, pero ese es otro tema jajajjaj De lo que yo dudo, es de que exista nuestra identidad. Si mi yo actual no tiene nada que ver con mi yo de hace diez años, ¿existe el yo?
Por eso digo que el existente es el que existe, tu identidad. Existe el yo. Sólo evoluciona. Es maleable. Se puede cambiar, manipular pero no romper.
EliminarGran entrada. La escribió el día antes de mi cumpleaños. Ese 4 de mayo recuerdo que discutí con la chica de Los Planetas y tú mientras tanto estabas escribiendo esto y mi yo te desconocía.
¿En serio? No soy supersticiosa, pero por alguna razón me llaman muchísimo la atención ese tipo de casualidades... de hecho últimamente estoy conociendo mucha gente nueva, y no paro de pensar en qué estaba haciendo yo cuando ellos tenían mi edad.
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