12 de octubre de 2012

A lot of imagination for all horrible things

Hace tanto tiempo que no escribo aquí habitualmente que ya no sé ni como empezar. Hace mucho que no cuento ninguna aventura estúpida, ni ninguna vivencia digna de incluirse en mis memorias. Así que creo que voy a cambiar eso y os haré una síntesis del concierto de Anni B Sweet al que fui ayer. Lo cierto es que mejoró mis expectativas en todos los sentidos, y no eran precisamente bajas. La cosa empezó bien desde el principio, buen ambiente, gente superagradable, y el descubrimiento de un gran telonero (Bicycle Thief o David Vila para los amigos). Entró con la optimista bienvenida de ‘¿estáis preparados para el concierto más oscuro y triste de vuestras vidas?’, y lo único triste fueron las canciones. A la segunda canción ya habíamos decidido que estábamos en familia y que podíamos sentarnos en el suelo en plan comuna. Pocas veces en mi vida me he sentido tan a gusto como me sentí ayer, con alguien tan grande y tan cercana a la vez. Tocó absolutamente todo lo que la pedimos, habló con el público y tiene un acústico perfecto. La verdad es que me llevé una muy buena impresión, incluso estuvimos hablando un rato con ella cuando terminó, y de verdad que es una persona maravillosa e increíblemente humilde. Podría contar mil cosas de lo que nos dijo, y lo que la dijimos, pero lo que se dice en el Café Teatro, se queda en el Café Teatro. Me despido con el video de la última canción que tocó, Shiny Days, cuya calidad es bastante lamentable, pero tiene el valor de haber sido grabado con mi móvil picapiedra sin flash y sin whatsapp.


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