22 de mayo de 2013

No.

Dijo Woody Allen una vez "no conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo". Llevo toda mi vida intentando autoconvencerme de que no es así, de que las buenas personas tratan de agradar al mayor número de personas posible y de que eso es lo que está bien. Porque es lo que me sale. No soy una falsa, ni una hipócrita, si para ser fiel a mis principios he de desagradar a alguien no dudo en hacerlo. Pero trato de no llegar a ello, trato de no tener conflictos, trato de no crearme enemigos y de no parecer imbécil todo el tiempo. Pero, ¿saben? Woody tenía razón. Cuanto más te esfuerces por agradar a las personas que te rodean, menos lo harás, porque lo que agrada a una desagrada a otra, y es completamente imposible lograr la armonía. Nadie le gusta a todo el mundo. Sólo se empieza a ser feliz cuando se acepta el propio egoísmo. La pregunta es si todos estamos hechos para aceptarlo.

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