Hoy, he ido a mi pueblo en coche. Me gusta sentarme en la
parte de atrás yo sola, ponerme los cascos y crear el efecto autobús. He puesto
a los Arctic Monkeys y cuando ya me llegaba por Reckless Serenade me he puesto
a pensar. Serían eso de las ocho, así que aun era de día pero el sol estaba
bajo. Los rayos entraban por la ventanilla, bañando con su luz todo lo que
tocaban, dotándolo de vida. Cuando era pequeña no me gustaba ir en coche. Me
mareaba siempre y vomitaba una media de tres veces. Hace años que no me mareo.
No sé cuándo ni por qué dejé de hacerlo. No me gustaba ir al pueblo en coche
porque el camino me parecía feo y aburrido. Solía pensar que Castilla tenía el
paisaje más monótono que uno pudiera echarse a la cara. Lo he pensado siempre.
Pero hoy, he mirado por la ventana, y he visto el campo verde, de infinitos
tonos de verde hasta rozar el amarillo. He visto las amapolas, he visto el
trigo. He visto casas blancas con tejados rojos desperdigadas por el paisaje.
He visto las viñas, la tierra sembrada, la armonía perfecta entre Dios y el
hombre. He recorrido por enésima vez los 63 kilómetros de siempre, y por
primera vez, me he dado cuenta de que eran preciosos. De que es un camino
perfecto y, no sé por qué, me he sentido afortunada de poder recorrerlo tantas
veces.
Eso mismo pasa con las personas. Cuando las miras por
primera vez, solo puedes basar tu opinión en el físico, o en las cuatro frases
que les has oído pronunciar. Pero cuando pasa el tiempo, cuando pasa mucho
tiempo, suficiente como para saber cómo caminan, qué ropa usan cuando están
contentos, cómo hacerles reir o cuando es mejor no molestar, cuando pasa el
tiempo suficiente como para saber todo eso, entonces tu opinión cambia. Ellos
siguen siendo los mismos. La persona fea es igual de fea cuando la conociste
que ahora. Sólo ha cambiado tu forma de verla. Sin embargo, ya no vas a volver
a ser capaz de ver a una persona fea. Ahora ves a una persona divertida,
risueña, perspicaz, o lo que sea que dicha persona sea. Las personas feas
parecen mucho más guapas a los ojos de quien las aprecian, no entiendo muy bien
por qué, pero definitivamente es así. También funciona a la inversa. Alguien
guapo será una belleza muerta si su alma así lo está.
No sé si existe la verdad absoluta. No sé si las personas
son de alguna manera. Sólo sé que cada cosa de este mundo tiene un significado
distinto para cada individuo que lo observa.
Es bonito pensar, que somos capaces de construir la imagen
de nosotros que va a formarse en los demás.
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