Yo no sé si la soledad es terrible o maravillosa. Porque a
veces, cuando estás con gente, sólo quieres que se vayan. Quiero decir, cuando
estás con gente todo el rato. A primera hora vas a clase (con gente), cuando
las clases acaban vas a casa a comer (con gente), después tienes toda la tarde
para estar (con más gente). ¿Y qué le queda a uno? ¿Cuándo se supone que es la
hora de estar con uno mismo? Estar con uno mismo es importante, porque así como
no puedes conocer a alguien si nunca quedáis juntos o habláis con cierta
frecuencia, ¿cómo vas a conocerte a ti mismo si nadie te deja nunca a solas? A
mí me encanta despertarme y estar sola. Me encanta desayunar sola, comer sola y
cenar sola. Porque como lo que me da la gana, y puedo comer viendo la tele,
poniendo la música muy alta o en absoluto silencio. Lo que más me gusta de
estar sola es comer. Es la mejor experiencia del mundo. También me gusta estar
sola por la calle. Me gusta andar hacia ninguna parte, con los auriculares
puestos si puede ser, y andar solo porque sí. Andar sin nadie que me diga hacia
dónde hacerlo, andar solamente por los sitios que me parezcan más bonitos o que
huelan mejor. Sobre todo me gusta hacer eso si estoy en una ciudad que no es la
mía, porque así tengo una probabilidad casi absoluta de no encontrarme con
nadie. Me gusta ir sola al cine. Pero no me gusta cómo te mira la gente
mientras haces cola para hacerlo. Más a mi favor, desearía que no hubiera
gente, incluida la gente a la que no conozco.
Pero a veces estar solo es terrible. Cuando pasas mucho
tiempo haciendo todas esas cosas, te sientes vacío. Empiezas a preguntarte si
estás solo porque quieres o porque no hay nadie que quiera estar contigo. Y en
realidad la respuesta es irrelevante, porque ya ni siquiera te das cuenta de
cuándo empezaste a estar solo. Mira uno a todas partes y solo ve parejas.
Parejas de novios, grupos de amigos, matrimonios, compañeros de trabajo, lo que
sea, nadie va por ahí solo, y los que van solos es porque van de camino a
encontrarse con alguien. La gente presupone que cuando se está solo, es porque
se está esperando a que llegue alguien. Se espera, se busca, lo que sea, pero
nadie está solo por propia elección, por Dios, eso es inconcebible. Y yo
desearía estar sola para siempre, porque estar solo es divertido, pero acaba
volviéndose una verdadera angustia. Se siente uno mal, siente que no sirve,
siente que ha de haber una razón suprema por la que se ha llegado a aquello. Siente
que estará solo para siempre, y eso le angustia aun más si cabe. Empiezas a
pensar en las personas que conoces que han muerto solas, intentando buscarle un
lado positivo a sus vidas y no lo encuentras. Nunca lo encuentras. Es siempre
gente amargada, gente aburrida, gente con gatos y papel pintado en las paredes,
o al menos son sólo esas personas las que te vienen a la mente. Y entonces
piensas que ese es tu futuro, que te estás viendo a ti mismo, y la tristeza se
apodera de tu ser para no soltarlo nunca.
“La soledad es el imperio de la conciencia” – Gustavo Adolfo
Bécquer
Creo que me he enamorado de ti.
ResponderEliminarPues vaya marrón, amigo.
EliminarNah, mañana se me pasa.
ResponderEliminar